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Tus prendas de baño están diseñadas para acompañarte en cada momento dentro y fuera del agua. Para conservar su forma, color y elasticidad por más tiempo, es importante seguir algunos cuidados básicos. Aquí te compartimos recomendaciones sencillas para que tus vestidos de baño, jammers y pantalonetas se mantengan como nuevos y sigas disfrutándolos al máximo.

1. Lávalos siempre después de usarlos

Después de cada uso, enjuaga la prenda con agua fría y limpia.
El cloro, la sal del mar, el sudor y el protector solar pueden deteriorar las fibras si se dejan por mucho tiempo.

👉 Tip: No la dejes húmeda dentro del bolso.

2. Lávalos a mano (y con cariño)

Lo ideal es lavado a mano, usando jabón suave o detergente para prendas delicadas.
Evita lavadora, centrifugado y detergentes fuertes.

❌ No usar blanqueador
❌ No usar suavizante

3. No los retuerzas ni exprimas

Retorcer la prenda puede deformar el tejido y afectar el elastano.
Después de lavar, presiona suavemente con una toalla para retirar el exceso de agua.

4. Sécalos a la sombra

Deja secar la prenda extendida y a la sombra.
El sol directo puede desteñir los colores y reducir la elasticidad del tejido.

🚫 No usar secadora
🚫 No exponer directamente al sol por largos periodos

5. Evita superficies ásperas

Superficies como bordes de piscina, piedras o pisos rugosos pueden generar desgaste, motas o enganches.

🪨 Apóyate siempre sobre una toalla.

6. No los guardes húmedos

Antes de guardarlos, asegúrate de que estén completamente secos.
Guardar prendas húmedas puede generar malos olores, hongos o deterioro del material.

7. No planchar ni aplicar calor

Las prendas con elastano no deben plancharse.
El calor directo daña la elasticidad y puede deformar la prenda.